Bañadas por el sol

21:06:00

Olaya era divertida,caótica,loca,chica,sonriente,afortunada,...Aquella chica que todas soñaríamos ser,un día Olaya y yo corríamos por un maizal,con la misión de llegar antes a la playa,corríamos para que el señor Tomás no nos viese y nos echara.Nos quedaban unos diez metros para llegar a ver el mar,cuando Olaya me dijo:
-¿Y si nos quedamos aquí?
No supe que contestar,así que moví los hombros,nos sentamos al final del maizal,con playa de frente.Olaya estaba preciosa,el sol reflejaba en su pelo,y sus ojos brillaban más que nunca.
-¡Te echo una carrera!-me dijo y en ropa interior saltó desde el precipicio al mar.
Corrí para ver si aquella vez había conseguido saltar sin romperse nada,pero Olaya no aparecía,su pelo y sus ojos no estaban por ninguna parte,bajé a la playa corriendo,mi alma se salía por la boca,empecé ha gritar su nombre,pero nada,mi niña no aparecía por ningún sitio,nuestros recuerdos quedarían en mí,nadie más podría reírse mientras los contábamos con unas copas de más,Olaya no estaba.Me metí entre aquellas olas que nos habían protegido tarde tras tarde,y me había quitado a la persona que me daba la vida,la esperanza,libertad, nadé bajo las algas,junto a los peces,y allí estaba junto a unas rocas,su pelo estaba teñido de rojo,la cogí y llevé su cuerpo junto a la orilla,pedí sollozando a unos turistas que llamaran a una ambulancia,aunque sabía que era inútil,Olaya no respiraba,no tenía pulso,me había dejado,su locura había podido con ella,y conmigo.
Tres días después enterramos a mi mejor amiga,a mi hermana,mi gemela,mi yo.Estábamos de vacaciones en aquel pueblo de playa,íbamos cada año desde hacía diez,de más pequeñas jugábamos en la arena,de mayores bailábamos en ella,y en aquella arena dorada por el sol,permanecerá nuestro recuerdo.

You Might Also Like

2 Comentarios:

  1. Me gustan muchos estos pequeños relatos. El de adiós me encantó, y éste también

    Te sigo

    Besos
    Lourdes

    ResponderEliminar
  2. Como tu dices: Tristementetriste! Las desgracias ocurren. No pueden evitarse, lo que pasa es que cuando te dan de lleno en tu vida no puedes creerte que seas tu el desafortunado.

    Un triste pero bello texto.

    ResponderEliminar